El problema del acceso a la vivienda fue finalmente asumido como un “problema” por el Municipio. Ante valores “por las nubes”, organizaciones y Estado se abocan a dar respuestas. Con programas como los de Mujeres sin Techo, la autoconstrucción de Troncoso y el ProCreAr que financia Anses, a la Comuna no le quedó otra que salir al ruedo.