El denunciante anticamporista Mastronardi era trucho. La concejal Marideé Condino salió a ponerle el pecho a las balas: reconoció que lo sabían a la hora de hacer el pedido de informes. Y el arrojo le está saliendo caro. Sus pares la dejaron sola en el frente pagando por todos. El presidente del bloque se la quiere “comer”.